El tiempo

Continuando con los conocimientos básicos, hasta ahora sólo he mencionado dos: la repetición y la unidad.

Hoy toca que hablemos sobre el tiempo.

El tiempo es una herramienta de aprendizaje, una idea creada por la mente para fraccionar tu experiencia. Es base del sistema de pensamiento de separación y, por lo tanto, una ilusión que normalmente no sabemos manejar a nuestro favor.

Antes te comenté que el origen de los problemas era la ilusión de separación. El tiempo al crear la ilusión de pasado y futuro, genera emociones negativas porque al no existir, no hay nada que podamos hacer dentro de esa ilusión.

Entonces nos sentimos mal de algo que ya pasó, que no existe, que está muerto; pero que en nuestra fantasía quisiéramos que fuera diferente. Pero no se puede porque no existe. Y lo mismo aplica para el futuro. Nadie jamás ha estado ni estará en el futuro. Siempre es una fantasía imaginada en el presente. Una idea simplemente.

¿Y que es una idea o pensamiento? Aire, energía, transparente. ¿Puede lastimarte una idea? Quizás sientas dolor en tu cuerpo, pero realmente, si la permites sentir, sólo es información no escuchada por ti; pero qué si te das el tiempo de escuchar tu dolor, te entregará un gran tesoro sobre ti. La llave que te hará libre de tus propias ideas.

Lo más interesante del futuro, cuando vivimos en él, es que postergamos nuestra felicidad. Y eso no debe ser porque el futuro no existe. Entonces si estás esperando a que algo suceda para ser feliz, “ahí te van hallar”. Porque nunca va a llegar ese futuro. El único momento para ser feliz es aquí y ahora

En una ocasión tuve una reunión con un cliente que quería cancelar sus planes de ahorro. Por más que me esforcé para que no lo hiciera, no pude evitarlo y cuando se fue; me sentía tan preocupada, y mal. Sentí miedo. Y entonces hice un ejercicio que me ayudó a liberar el dolor que sentía por perder a mi cliente. Lo que primero hice fue recordarme una verdad, al decirme: “Ari, tú no eres tus pólizas. Siempre estás a salvo”. Después, al ver que seguía sintiéndome mal, lo que hice fue hacer más grande la preocupación. Me dije: “Ari, quiero que imagines que todas tus pólizas se cancelan. Todas.” Sentí un pánico y comencé a llorar con mucho dolor. Después de 10 segundos, mientras lloraba, me dije: “Ari, observa que realmente nada te está pasando” Nada. Estás aquí completa, plena, llena de todo lo que necesitas.”

Y entonces dejé de llorar y sentí una paz. Pues estaba viendo que aún en medio de la pesadilla, de cualquier forma, estaba a salvo.

Todas las emociones negativas vienen de nuestros pensamientos pasados o futuros. Nos frustra porque al no tener forma, ni significado, ni existencia propia queremos solucionarlo, cuando en realidad NO SE PUEDE. El tiempo nos mantiene encerrados en un laberinto sin salida. Donde la única salida eres tu mismo, y tu decisión de que sea diferente. Pero mientras te sientas separado de tus pensamientos, existe el sentimiento de víctima de ti mismo y tu solito te imposibilitas.

¿Quién ha regresado al pasado para arreglarlo? Nadie, pero nuestro sistema de pensamiento mejor conocido como EGO, te dice que sí. Que si tan sólo hubiera sido diferente hoy estarías bien. Y ahí te anclas en pensamientos del pasado. Nublando lo real, que es tu presente. El EGO es demente, le encanta el drama y el sufrimiento; por eso mantener pensamientos sobre el pasado le encanta. Aun así el EGO no está separado de ti, en el fondo, por alguna razón tu eres quien está decidiendo vivirlo así.

Mientas exista una guerra en tu interior, donde te molestas contigo mismo por pensar en el pasado, no solucionarás nada. Porque no hay nadie a quien echarle la culpa. Te fraccionas internamente para mentarle la madre a esa parte de ti que se aferra el pasado. Pero hacerlo así sólo intensifica el conflicto y empeora el asunto. Porque el ataque sólo es a ti mismo. ¿Si tú estás contra ti, entonces quien está a favor?

Sólo hay una fuente y eres tú en unión con la vida.

Sobre el futuro.

Todo puede ocurrir en el siguiente segundo de tiempo, pero tu decides ponerle forma con tus ideas, historia y experiencia. Tu generas esos pensamientos de escenarios catastróficos y también tu, quien los sufre. Sin darte cuenta que sólo es una película contada en tu mente por ti mismo. Estás en la película sin darte cuenta que tu eres el director de la misma. Nuevamente te fraccionas para sufrir.

En una ocasión tuve una llamada con un cliente que estaba super preocupado por la pandemia que se suscitó a raíz del COVID. Me platicaba todas las razones para preocuparse, sin embargo, sólo hablaba de situaciones que ni siquiera habían ocurrido. Entonces yo le dije: “el futuro no existe. La posibilidad de que todo salga mal o que todo salga bien, tiene la misma probabilidad. Es una moneda al aire. ¿Por qué decides optar por la cara negativa? Si realmente tienen ambas la misma posibilidad. ¿Qué ganas con elegir el lado negativo, si tiene la misma posibilidad?”

Aquí es donde entra la ilusión de que tu sólo debes resolver tus problemas, tu sólo te estás creando y tu sólo tienes que salir adelante. Pero ésta fantasía de soledad es una elección demente. Porque, realmente todo funciona sin ti. Existes sin que tu hagas algo al respecto. La existencia te sostiene al caminar. Sostiene el planeta tierra y hace que lata tu corazón. Ah! Pero preferimos pensar negativo para reforzar la ilusión de separación.

Si hay una adicción al sufrimiento, pero mi intención es parar esto. Y darnos cuenta que siempre estamos a salvo, somos amados y que, si tú estás dispuesto a brindártelo, la vida te responderá en esa medida; porque tú eres la vida.

Nos vemos en el siguiente Blog

Tarea para practicar

Hay una fuerza superior que me sostiene y que me ama

El futuro no existe

La posibilidad de que me vaya bien y de que me vaya mal, es la misma. Elijo confiar en esa energía que hace que todo funcione.

-Ariadna Salazar León